Los muros que dan al exterior tienen el mortero en muy mal estado. Esto se debe seguramente a estar más expuesto a las humedades y los cambios de temperatura. No queda más remedio que quita el mortero antiguo, que se desprende fácilmente, y poner uno nuevo.
Algunas fotos del antes y el después.


Y aquí el después:


He utilizado la receta de mortero que se recomienda para este tipo de edificios tradicionales. 1 parte de cal (NHL 3.5) y 3 de arena. Además, como las cavidades son tan profundas he añadido grava de granito con una mezcla de trozos grandes y chicos, que es lo que se recomienda para que el mortero se ‘cure’ or se ‘carbonice’ de manera apropiada.
Mañana toca golpear la superficie con el cepillo para facilitar este proceso. Lo único que queda es añadir una para de capas continuas en el perímetro del salón, una normal y una con arena fina para poder pegar la membrana que cubrirá el suelo flotante y que recibirá el aislamiento.


